La torre de control de producción.
Scout convierte el área física en un tablero vivo — sin cambiar la forma de trabajar del taller. La captura es tan simple que no estorba, y la visibilidad es total para oficina, ventas y dirección.
Cada orden de producción lleva un código QR. El jefe de taller reporta avances escaneando, con una foto o dictando por WhatsApp — Scout entiende y registra: orden, estación, tallas completadas.
Cada pedido con su modelo, corrida de tallas, estación actual y semáforo contra fecha promesa. Telas y avíos descontados por orden, con alerta de faltante ANTES de cortar.
El cliente corporativo recibe un enlace de seguimiento de su pedido con avance y fotos. "¿Cómo va mi pedido?" deja de ser una llamada — y se vuelve un diferenciador comercial de Imasu.
Conectado al resto del ecosistema: lo que Alex vende y Piper especifica (modelo, tallas, logo) entra como orden de producción sin recapturar — y lo que el taller avanza alimenta las fechas promesa que ve el cliente.